Mercado de Barrio en Cuba: una nueva modalidad para acercar productos esenciales a la comunidad
El Ministerio del Comercio Interior puso en marcha el proyecto Mercado de Barrio, una nueva modalidad de comercialización minorista concebida para ampliar la oferta de productos de primera necesidad y acercarlos a la población mediante la participación conjunta de actores estatales y no estatales.
En la fundamentación de la norma se dice que la iniciativa surge como respuesta a las dificultades que han afectado el abastecimiento y la distribución de productos básicos en el país. Entre los factores identificados se encuentran las limitaciones en la llegada de mercancías destinadas a programas fundamentales del comercio, las restricciones energéticas y de combustible, así como otras circunstancias que han impactado la disponibilidad de bienes para la población.
¿Qué es un Mercado de Barrio?
El Mercado de Barrio se define como una forma de gestión destinada a la comercialización de una nomenclatura específica de productos en establecimientos seleccionados para ese fin. Estos establecimientos pueden ser gestionados por diferentes actores económicos, incluyendo empresas estatales, micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), cooperativas no agropecuarias, trabajadores por cuenta propia, modalidades de inversión extranjera y otros sujetos autorizados.
El propósito fundamental es incrementar la disponibilidad de productos esenciales mediante esquemas de gestión más flexibles, aprovechando capacidades logísticas, financieras y comerciales de diversos actores de la economía.
Adjudicación de los establecimientos
Cuando se trate de establecimientos estatales, su incorporación al proyecto se realiza mediante procesos de licitación, de conformidad con la legislación vigente. De esta forma se busca garantizar transparencia en la selección de los operadores y asegurar que las instalaciones sean explotadas en función de los objetivos del programa.
Principios básicos de funcionamiento
La relación entre la entidad estatal propietaria del establecimiento y el actor económico encargado de su gestión se sustenta en varios principios fundamentales:
Contratación
Se priorizan los contratos de administración de servicios y comercialización, mediante los cuales se definen las obligaciones y derechos de las partes involucradas.
Protección del empleo
La norma establece que los trabajadores serán seleccionados por el actor económico que asuma la gestión del mercado, otorgando prioridad a quienes ya se encontraban laborando en el establecimiento.
Beneficio temporal en el arrendamiento
Los operadores quedan exonerados del pago del arrendamiento durante los dos primeros años de funcionamiento del proyecto. Este beneficio puede extenderse cuando se ejecuten inversiones que contribuyan a mejorar las condiciones del establecimiento.
Reparación y mantenimiento
Se fomenta la realización de acciones de reparación, conservación y mantenimiento de los locales, contribuyendo a recuperar y modernizar instalaciones comerciales que presentan deterioro o limitaciones operativas.
Participación en las utilidades
La empresa propietaria del inmueble recibe un porcentaje de las utilidades generadas por la actividad comercial. Dicho porcentaje se determina por acuerdo entre las partes y queda reflejado en el contrato correspondiente.
Reconocimiento de inversiones
Cuando el gestor del establecimiento realice inversiones en infraestructura, equipamiento u otras mejoras, el valor de dichas inversiones puede ser compensado o descontado según lo pactado contractualmente respecto a la distribución de utilidades.
Comercialización regulada cuando resulte necesario
La regulación prevé la posibilidad de establecer mecanismos de venta regulada para determinados productos. Estas decisiones podrán adoptarse teniendo en cuenta la disponibilidad de mercancías, la demanda existente y el comportamiento de los precios.
La aplicación de estas medidas debe responder a una evaluación de los intereses sociales y territoriales, con el propósito de garantizar un acceso más equitativo a los productos de alta demanda.
Modernización de los servicios
Uno de los elementos más novedosos del proyecto es la incorporación de herramientas modernas de comercialización. Los Mercados de Barrio pueden utilizar:
- Servicios de mensajería.
- Sistemas de preempaque de productos.
- Canales electrónicos de venta.
- Plataformas de comercio electrónico.
Las operaciones comerciales ordinarias se realizan en pesos cubanos (CUP). No obstante, cuando las ventas se efectúan a través de plataformas de comercio electrónico con pagos efectuados desde el exterior, las transacciones pueden realizarse en divisas.
Productos incluidos en el programa
La resolución establece una nomenclatura inicial de productos considerados básicos para el abastecimiento de la población.
Productos alimenticios
- Leche en polvo y otros productos lácteos.
- Picadillo.
- Hamburguesas.
- Pollo.
- Salchichas y perros calientes.
- Huevos.
- Carnes frescas y en conserva.
- Pescado.
- Aceite vegetal.
- Puré y conservas de tomate.
- Pastas alimenticias.
- Fideos.
- Granos.
- Arroz.
- Azúcar.
- Harina de trigo.
- Sopas instantáneas.
- Café.
Productos no alimenticios
- Detergente.
- Jabón de lavar.
- Jabón de tocador.
- Papel sanitario.
- Desodorante.
- Crema dental.
Además, la norma permite incorporar otros artículos de primera necesidad, aunque estos no necesariamente disfrutarán de los incentivos fiscales previstos para la nomenclatura principal.
Incentivos fiscales
El esquema cuenta con incentivos destinados a estimular la comercialización de los productos comprendidos en el programa.
Entre las facilidades previstas se encuentran la aplicación de un tipo impositivo reducido para las ventas minoristas de los productos incluidos en la nomenclatura autorizada y la exoneración del impuesto sobre las ventas para determinadas operaciones mayoristas realizadas por actores económicos no estatales destinadas al abastecimiento de los Mercados de Barrio.
Estas medidas buscan reducir costos, incentivar la participación de proveedores y contribuir a una mayor disponibilidad de mercancías para la población.
Supervisión y control
La supervisión del cumplimiento de las disposiciones corresponde a las estructuras especializadas del Ministerio del Comercio Interior, así como a las direcciones provinciales y municipales de Comercio.
Estas entidades tienen la responsabilidad de verificar el correcto funcionamiento de los mercados, el cumplimiento de las condiciones establecidas y la observancia de los objetivos económicos y sociales del proyecto.
Identidad visual propia
La normativa también aprueba un identificador gráfico oficial para los establecimientos incorporados al proyecto, con el objetivo de que los consumidores puedan identificar fácilmente los puntos de venta que operan bajo esta modalidad.
Una apuesta por nuevas formas de gestión comercial
El Mercado de Barrio constituye una nueva fórmula de colaboración entre el sector estatal y los distintos actores económicos autorizados en Cuba. Su diseño combina incentivos fiscales, facilidades contractuales, participación empresarial, rehabilitación de instalaciones comerciales y herramientas modernas de venta para fortalecer el abastecimiento de productos esenciales.
La iniciativa pretende convertir establecimientos cercanos a las comunidades en puntos de acceso más eficientes para alimentos y artículos de uso cotidiano, y contribuir a mejorar la disponibilidad de bienes básicos y a diversificar los canales de comercialización en el país.
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